Si mujeres guerreras y de corazon limpio, aui podran escuchar a la esposa del presidente Zelaya, dado junto con sus hijos el apoyo total a su marido.
Es hora que las mujeres tambien tomen su papel preponderante en esta lucha contra las tiranias de los pueblos! Nosotros los hombres necestamos de vuestro apoyo para que podamos eregir una sociedad realmente justa. Donde nuestras familias puedan vivier en PAZ y no con los temores que estas sociedades de derechas, gorilescas y machistas, nos pretenden seguir manteniendo sumisos!
VIVAN LAS MUJERES CONSCIENTES DEL MUNDO!
VIVA LA ESPOSA DE MEL ZELAYA. ESA MUJER SI TIENE LOS OVARIOS BIEN PUESTOS!
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VIVAN LAS MUJERES CONSCIENTES DEL MUNDO!
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Esto me lo envio mi amigo Xentor Xentinel de Facebook! Es muy interesante la informacion aqui divulgada! Leanlo, Analicenlo y saquen SUS PROPIAS CONCLUSIONES! Sera cierto lo que dice del Imperio ….? Tienes que leerlo!
Gracias Xentor!
“A continuación, extracto de un artículo que pillé en Internet:
Cuando los españoles entraron a colonizar a la Mesoamérica en el siglo XVI, no solamente arrasaron con todo el oro, la plata, las piedras preciosas y otras riquezas que adornaban esta antigua civilización, sino que también enterraron un almacén colosal de conocimientos astronómicos y científicos en nombre de la corona española, y afortunadamente para nosotros, estos conocimientos han sido redescubiertos en los últimos cien años por arqueólogos, astrónomos y filósofos occidentales modernos. A pesar de que los mayas aparentaban vivir en la edad de piedra desde el punto de vista de los «avanzados» europeos de los tiempos de la Conquista, recientemente se ha dilucidado un sofisticado y alto nivel de conocimientos de aquella civilización mesoamericana, por medio del desciframiento de sus jeroglíficos en sus templos y pirámides, y el estudio de su calendario ancestral, el cual todavía está en pleno uso por muchos de los indígenas del sur de México, de la península de Yucatán, y de Guatemala.
La civilización maya vivía obsesionada con los ciclos del tiempo, lo cual está reflejado en su manera de observar los ciclos terrestres, planetarios y galácticos, los cuales plasmaron en distintos calendarios. Su nivel de exactitud midiendo eventos astronómicos se puede comparar al nivel de los conocimientos adquiridos por nuestros astrónomos modernos con sus telescopios y computadoras y demás instrumentos contemporáneos. Cómo llegaron los mayas, con sus templos de piedra y sus taparrabos y plumas, a desarrollar tales conceptos tan avanzados, pues sólo el tiempo dirá.
LA MATRIZ 13:20
Los mayas sabían que los ciclos naturales afectando los eventos humanos al igual que los eventos cósmicos todos sucedían en múltiplos de 13 y de 20. Sus múltiples calendarios estaban basados en lo que el Dr. José Argüelles llama la matriz 13:20, en donde los múltiplos de tales números se relacionan entre sí para producir escalas repetitivas en donde el comportamiento de una civilización, o un astro, o una galaxia, podían ser trazados en un mapa armónico del tiempo. Argüelles ha teorizado que la razón por la cual nuestra civilización moderna se dirige en camino a su destrucción es por causa del uso de la matriz 12:60, producto del calendario gregoriano, el cual intrínsecamente está fuera de sincronización con los ritmos naturales de nuestro universo.
Para demostrar la importancia del número 13 en la civilización maya, he aquí un par de ejemplos interesantes:
9 x 13 = 117: Mercurio tiene un período sinódico de 116 días. Un período sinódico es la cantidad de tiempo que le toma a un planeta completar una órbita y regresar a su punto de partida desde el punto de vista de nuestro planeta.
20 x 13 = 260: Venus es visible desde nuestro planeta durante 263 días como estrella matutina o como estrella vespertina. Uno de los calendarios mayas conocido como el Tzolk’in, el cual es de profundo significado ceremonial y religioso, combina 20 días con 13 ciclos para producir un año de 260 días únicos.
25 x 13 = 325: La Luna tiene un período sinódico de 325 días.
28 x 13 = 364: La Tierra tiene un período sideral de 365 días. Un período sideral, o un año solar, es la cantidad de tiempo que le toma a un planeta completar su órbita alrededor del Sol regresando a su punto de partida. Interesantemente, en un año solar de nuestro planeta ocurren 13 Lunas llenas, o 13 meses lunares de 28 días cada uno.
29 x 13 = 377: Saturno tiene un período sinódico de 378 días.
31 x 13 = 403: Júpiter tiene un período sinódico de 399 días.
45 x 13 = 585: Venus tiene un período sinódico de 584 días.
60 x 13 = 780: Marte tiene un período sinódico de 780 días.
63 x 13 = 819: La conjunción entre Marte y Júpiter ocurre cada 816 días.
Una conjunción astronómica sucede cuando dos planetas comparten el mismo grado en la esfera estelar desde el punto de vista de la Tierra.
2.000 x 13 = 26.000: La precesión de los equinoccios toma 25.780 años para terminar un ciclo. La precesión de los equinoccios es el movimiento circular del eje de nuestro planeta, el cual se encuentra a 5 grados con respecto al plano de la órbita alrededor del Sol. A un ciclo completo se le llama el Año Platónico.
2.000 x 13 = 26.000: La distancia entre Xibalba, o el centro de nuestra galaxia, tal y como la nombraron los mayas, y nuestro sol es aproximadamente 26.000 + 1.300 años luz.
El otro número de importancia para los mayas lo fue el 20. Los mayas reconocieron la importancia de este número arbitrario en las sincronizaciones de los eventos humanos y eventos cósmicos, lo cual elevaron a distintas potencias de orden exponencial para explicar algunos ciclos de mayor importancia en sus calendarios. He aquí algunos de esos números con sus respectivos nombres matemáticos y sus correspondencias temporales:
Kin: 1 día.
Uinal: 20 días ó 20 Kin, el mes maya.
Tun: 360 días ó 18 Uinal; la adición de 5 días extras a un Tun, crea el calendario maya del año solar.
Katun: 7.200 días ó 20 Tun, casi 20 años.
Baktun: 144.000 días ó 20 Katun, aproximadamente 394 años.
Piktun: 2.880.000 días ó 20 Baktun, aproximadamente 8 mil años. [Nota de Xentor:7.885 años, para ser más exactos].
Kalabtun: 57.600.000 días ó 20 Piktun, aproximadamente 158 mil años. [NX: 157.700 años].
Kinchiltun: 1.152.000.000 días ó 20 Kalabtun, aprox. 3.2 millones de años. [NX: 3.15 MA].
Alautun: 23.040.000.000 días ó 20 Kinchiltun, aprox. 63 millones de años.
Hablatun: 460.800.000.000 días ó 20 Alautun, casi 1.260 millones de años. [NX: 1.251 MA].
Ahora, tomando en consideración el significado de estos números, es interesante ver cómo estos toman lugar de una manera significativa dentro de la matriz 13:20 mencionada por Argüelles. Por ejemplo, los calendarios de más importancia dentro de la mentalidad maya, todos dependen de la matriz 13:20. Como ya mencioné por ahí, el Tzolk’in, con un ciclo de 260 días (13 x 20) es un calendario sagrado el cual denota los días de importancia ceremonial y religiosa. El Haab es el calendario compuesto por 18 meses de 20 días cada uno (18 x 20 = 360), más cinco días extra (conocidos como Uayeb), el cual marca el período sideral o año solar de la Tierra. Interesantemente, proponentes modernos del calendario Lunar presentan la idea de un año compuesto de 13 meses lunares, 13 x 28 = 364, más un día fuera de tiempo para sincronizar los ciclos lunares con el ciclo anual del sol.
Cada 52 años (13 x 4) ambos calendarios principales, el Tzolk’in y el Haab se sincronizaban de nuevo y el ciclo conocido como la Rueda Caléndrica toma lugar, celebrado en un gran festival de índole religioso.
Sin embargo, de todos estos calendarios marcando los ciclos terrestres, ninguno es más cautivante que el calendario de la Cuenta Larga.
La Cuenta Larga es un calendario de 5.125 años de largo, compuesto de 13 Baktun (13 x 394). Este calendario es de significado especial en la cultura maya, pues éste delinea los ciclos repetitivos de la humanidad en este planeta a través de los siglos, a manera de herramienta profética. Al corriente, de acuerdo a la profecía maya, nos encontramos al final del Quinto Sol a sólo par de años antes del final del décimo tercer Baktun, el cual comenzó el 13 de agosto del 3114 A.C., y termina ahora en el solsticio del 21 de diciembre del 2012. Ese día, el 21 de diciembre del 2012 en el primer día del solsticio (de verano o de invierno, dependiendo de cual hemisferio resides), el planeta Tierra, el Sol, y el centro de la Vía Láctea – el Xibalba de los mayas o la Pleroma de los Gnósticos, se acomodarán en una línea recta en un evento que sólo sucede cada 26.000 años.
FRACTALES Y LAS PIRÁMIDES MESOAMERICANAS COMO MODELOS ESTRUCTURALES DEL TIEMPO
La teoría del caos establece que todo tipo de sistemas dinámicos que ocurren en nuestra realidad con comportamientos no-lineales y aparentemente al azar, terminan teniendo, después de todo, patrones predecibles y reproducibles. Por medio de la teoría del caos, al menos en teoría, se podría predecir el comportamiento del mercado de valores, predecir la formación de la costa de Chile en frente del Océano Pacífico, o predecir la manera en que la rama de un helecho o de un pino se forman. Un concepto esencial dentro de la teoría del caos es la estructura fractal. Los fractales son objetos auto-similares en donde las partes microcósmicas o más pequeñas se asemejan en forma a la estructura macrocósmica completa. El tiempo, de acuerdo a algunos filósofos contemporáneos nuestros, se comporta como un sistema fractal, y por ende, es predecible.
Uno de los exponentes más famosos de la teoría fractal del tiempo lo es Terence McKenna. Este psiconauta moderno desarrolló su Teoría de la Onda del Tiempo Cero mientras experimentaba con hongos alucinogénos y la Ayahuasca shamánica en la jungla amazónica de Colombia en la década de los setenta. McKenna teorizó que el tiempo se mueve repetitivamente de una manera fractal, con los tiempos contemporáneos moviéndose de una manera auto-similar a tiempos más antiguos, pero de una manera más rápida.
McKenna argumentó que el tiempo se está moviendo más rápido hoy en día, lo cual es aparente en la creación y distribución de información en nuestros tiempos, la cual aumenta exponencialmente cada día.
Interesantemente, McKenna percibió un final en la curva del tiempo, el místico momento conocido como el Escatón, en el año 2012, muchísimo antes de haber descubierto las teorías del calendario maya, y utilizando los patrones de predicción del tiempo del oráculo antiguo oriental I-Ching.
Carl Johan Calleman, un biologo sueco y especialista del cáncer para el World Health Organization, ha seguido una línea de pensamiento similar a la de Terence McKenna con respecto a la naturaleza del tiempo. Como McKenna, Calleman considera que el tiempo se está acelerando en ciclos repetitivos, a manera de un espiral moviéndose en círculos cada vez más y más pequeños hacia un punto final. Sin embargo, Calleman no necesariamente se adhiere a la teoría de los fractales como McKenna, sino que utiliza la estructura de ciertas pirámides mayas como modelo para explicar su teoría del tiempo.
LA PIRÁMIDE DEL JAGUAR EL TIKAL, MÉXICO
De acuerdo a Calleman, los nueve niveles que se hayan en las estructuras de las pirámides más importantes de la civilización maya —el Templo de las Inscripciones en Palenque, la Pirámide del Jaguar en Tikal, y la Pirámide de Quetzacóatl en Chichén Itzá— representan un modelo de la estructura del tiempo desde el origen del universo hasta el último cambio en la consciencia humana el cual estamos a punto de vivir. Calleman teoriza que cada uno de estos niveles, o submundos, se mueven 20 veces más acelerado que el nivel anterior, y que cada submundo necesita del anterior a manera de cimiento, creando una estructura jerárquica, en donde el nivel de consciencia nuevo depende del nivel de consciencia anterior.
Por ejemplo, con este modelo Calleman teoriza que el nivel inicial de la pirámide, la base de toda la estructura, representa un período de tiempo comenzando hace 13 Hablatun ó 16.400 millones de años atrás. Este período de tiempo envuelve desde la creación de la materia por medio del Big Bang hasta el desarrollo de la vida a nivel celular en nuestro planeta.
El segundo nivel o submundo, el cual comenzó hace 13 alautún u 820 millones de años atrás, representa la evolución de la vida en este planeta, particularmente el desarrollo de la flora y fauna.
El tercer nivel o submundo, comenzando hace 13 Kinchiltún ó 41 millones de años atrás, representa el desarrollo de los primates y el descubrimiento de las herramientas más primitivas de estos antepasados nuestros.
Durante el cuarto nivel, comenzando hace 13 Kalabtún ó 2 millones de años atrás, los antecesores del Homo Sapiens comenzaron a organizarse en tribus y otras formas sencillas de gobierno.
El quinto nivel o submundo comenzó hace 13 Piktún ó 102.000 años atrás, y representa el período de tiempo cuando el Homo Sapiens por fin emergió como una nueva especie, y cuando el idioma hablado fue creado.
El sexto nivel, el cual está claramente representado en el calendario de la Cuenta Larga, comenzó hace 13 Baktún ó 5.125 años atrás [NX: 5.125 años antes del 2012], y representa el desarrollo de la civilización patriarcal en nuestro planeta, lo cual Calleman llama el Submundo Nacional.
La séptima escalinata de la pirámide,comenzando hace 13 Katún ó 256 años atrás en el 1755 DC [NX: En realidad en 1756. El autor de este artículo ha errado levemente algunos cálculos], nos trajo la industrialización, la electricidad, tecnología, democracia y comunismo, el descubrimiento del ADN, los viajes espaciales, y la bomba nuclear. Calleman le llama a esta etapa el Submundo Planetario.
El próximo nivel, el Submundo Galáctico, el cual mide 13 Tun ó 12 años y 9 meses, comenzó en el año 1999 [NX: En realidad comenzó el 28 de Febrero del 2000], y coincide con la revolución electrónica del Internet.
El noveno y último nivel, midiendo 13 Uinal o 260 días (un año del calendario Tzolk’in) representa el período de tiempo antes del gran día que se nos aproxima concluyendo el Final de los Tiempos.
Calleman le llama a este nivel [NX: A partir del 4 de Abril del 2012] el Submundo Universal, y de acuerdo a él, durante este período de tiempo la humanidad sufrirá un cambio a nivel espiritual, en donde todo el mundo estará conectado por una sola consciencia de naturaleza cósmica.
Al final de este submundo [NX: El 21 de Diciembre del 2012], la humanidad entrará al Escatón, definiendo una nueva realidad muy diferente a la realidad consensual actual.
Usando esta tesis de los submundos de niveles de consciencia, y las pirámides mayas, Calleman ha teorizado que cada submundo es sujeto a la misma cantidad de cambio por cada período de tiempo. En otras palabras, que la misma cantidad de cambio sucedido en el Submundo Nacional también ha tomado o tomará lugar en el Submundo Planetario o en el Submundo Galáctico. A lo mejor es por ello que la idea de que cada generación trae un cambio a la cultura cada 20 años, ya no aplica a nuestra realidad, pues la nueva generación de niños y jóvenes que ahora crecen alrededor nuestro, están madurando con una rapidez inesperada.
LA BATALLA ENTRE EL BIEN Y EL MAL: TEZCATLIPOCA A LA IZQUIERDA Y QUETZALCÓATL A LA DERECHA
Profundizando aún más sobre el sistema de conocimientos de la civilización maya, Calleman nos revela que dentro de cada uno de los nueve submundos existe una subdivisión de trece pulsos energéticos cíclicos, los cuales él los agrupa bajo el nombre de los Siete Días de la Creación. Durante esta «semana» simbólica, dividida en siete días y seis noches, Calleman argumenta que cada submundo pasa por experiencias paralelas y similares necesarias en la evolución del planeta, dependiendo del día o noche de tal semana. En otras palabras, cambios similares ocurren durante los mismos días, no importa si el día en cuestión se encuentra en el Submundo Nacional o en el Submundo Galáctico. Calleman teoriza que los cambios que traen estos pulsos de energías cíclicos son predecibles y repetibles, y que una vez uno entienda los ciclos de la historia que uno puede hacer predicciones educadas sobre los tiempos a punto de suceder. Por ejemplo, de acuerdo a Calleman, cada día de la semana simbólica le pertenece a alguna deidad maya.
El quinto día, de acuerdo a él, le pertenece al dios Quetzacóatl, y durante ese período de tiempo sucede un cambio crucial en la evolución en los niveles de consciencia. La próxima noche, la quinta noche, le pertenece al dios enemigo de Quetzacoatl, Tezcatlipoca, y es durante este período de tiempo que suceden las crisis que más han afectado a la humanidad de tiempo en tiempo.
Por ejemplo, el Submundo Planetario, el cual comenzó en 1755 [NX: En 1756] con la Era Industrial, llegó a su momento más oscuro en la quinta noche entre 1932 y 1952 [NX: En realidad, entre 1934 y 1953], cuando el nazismo ascendió al poder, cuando ocurrió la Segunda Guerra Mundial, cuando sucedió el Holocausto, y cuando dos ciudades japonesas fueron arrasadas por medio de la energía nuclear.
Igualmente, durante el Submundo Nacional la quinta noche sucedió entre los años 434 y 829 [NX: En realidad, entre el 435 y 830], los cuales corresponden a la caída de Roma y la ascensión de la Iglesia Católica en el ámbito político europeo, y la expansión del Islam en el Medio Oriente, el Norte de Africa y la península Ibérica.
Extrapolando esta idea de la semana simbólica uno llega entonces al Submundo Galáctico, el cual comenzó en el año 1999 [NX: En el 2000], y de repente uno se encuentra con que la quinta noche, el pulso energético repleto de crisis, comenzó ahora a fines del año 2007, y continuará durante gran parte del año 2008. [NX: En realidad, la Quinta Noche de este ciclo va desde el 11 de Enero del 2009 al 6 de Enero del 2010. ¡Ya estamos inmersos en ella!].
Calleman propone que esta quinta noche de estos tiempos nuestros nos traerá a la humanidad a un período de colapso económico y ecológico, en donde la clase gobernante abusará de su poder de maneras más infames e inauditas nunca antes vistas, por medio del uso de la tecnología.
«En la quinta noche, regida por Tezcatlipoca, el amo de la oscuridad… presenciaremos un desesperado y forzudo atentado por parte de las fuerzas dominantes tratando de asegurar su control sobre la realidad», nos dice Calleman. Tal situación potencialmente nos dará la oportunidad a la humanidad de visualizar nuevas soluciones a estos problemas que se nos avecinan de una manera consensual y mundial.
[NX: En la Quinta Noche del Submundo Nacional cayó el Imperio Romano, y en la Quinta Noche del Submundo Planetario cayó el Tercer Reich. ¿Será que durante este año 2009, la Quinta Noche del Submundo Galáctico, caerá USA?].
Vestidos de blanco, con una vela y en silencio, cientos de miles de mexicanos salieron el sábado, en la capital y otras 70 ciudades del país, para exigir el fin de la inseguridad y la violencia, el mayor desafío que enfrenta el presidente conservador Felipe Calderón desde que asumió su mandato a fines de 2006.
“Iluminemos México”, como se llamó la convocatoria, comenzó justo a las 18H00 locales en la capital del país, para luego ser secundada en 71 ciudades y ocho urbes del extranjero.
En la capital mexicana, los manifestantes, estimados en por lo menos 200 mil, desafiaron una leve llovizna para congregarse en las cercanías del Angel de la Independencia, en el popular Paseo de la Reforma, para reclamar por el fin de la violencia.
Se trata de la segunda movilización reciente en su tipo. En el 2004, casi un millón de personas marcharon por la paz también por la misma calle y hasta el Zócalo de la Ciudad de México, el corazón de la capital.
“Todo está peor, ha habido más secuestros, más asesinatos”, dijo en la marcha de la capital mexicana Carlos Villaseñor, de 63 años, dueño de una tienda de artículos fotográficos.
“Son más sanguinarios, desaparecen a sus víctimas, las mutilan, les cortan las orejas”, dijo Manuel Ramírez, de 50 años. “En el caso de mi hija, no sabemos dónde la hayan dejado”, agregó al referirse a su hija Mónica, desaparecida desde 2004.
Los manifestantes portaban mantas con consignas que pedían “pena de muerte a secuestradores y narcos” y acusaban a las autoridades de ser “tibias” y de estar “corrompidas”, ya que la violencia está acompañada muchas veces de denuncias de complicidad policial.
La Arquidiócesis de México ordenó el repique de campanas en tres momentos de la marcha, como muestra de solidaridad con los manifestantes.
En lo que va de año en México ocurrieron más de dos mil 700 asesinatos y un repunte de los secuestros en más de un nueve por ciento.
Sólo en el DF han tenido lugar más de un centenar de secuestros desde enero hasta la fecha y más de mil 300 en los últimos ocho años, con saldo de unas 60 víctimas.
El último sonado caso fue el de un adolescente de 14 años, hijo de un empresario, que apareció asesinado luego que la familia pagara rescate.
Asimismo, en el estado de Yucatán, considerado por las autoridades entre los más seguros de México, aparecieron la víspera los cuerpos decapitados de 12 personas, cuyas edades oscilaban entre 25 y 35 años de edad.
Los organizadores anunciaron que este domingo entregarán al presidente de México, Felipe Calderón, un documento con 10 propuestas ciudadanas para acabar con la inseguridad.
TeleSUR - Prensa Latina - Efe / lt - AV
Bueno, bueno, y esto es solo el principio. Es increible el poder de la mente y esto se ha logrado gracias a todos USTEDES con el aumento de sus conciencias! La GENTE esta despertando. y fijensen que les sucede a los illuminatis cuando se ponen nerviosos al ver esta cantidad de gente que esta tambien por despertar!
Mi comentario Todos hablamos de la conciencia global, conciencia cosmica, conciencia humana, etc. Pero que es realemente la conciecia. Este articulo es muy revelador acerca de la conciencia. Es un poco largo pero vale la pena leerlo. En hora buena, a PENSAR se ha dicho.
Vean este video relacionado al articulo que les expongo.
¿Qué es la conciencia?, ¿Es un atributo de nuestro cerebro?, ¿es el resultado de la actividad neuronal, bioquímica de nuestro cerebro y por lo tanto deja de existir una vez que confrontamos la muerte clínica?.
Y si es así ¿cómo es posible que muchas personas recuerden experiencias y encuentros con personas una vez que han sido catalogados como “clinicamente muertos”?.
¿Cómo es posible que en experiencias donde nuestra conciencia se ve alterada accedamos a información que no conocíamos y que posteriormente verificamos que se ajusta a la realidad?.
¿Cómo es posible que se produzca el efecto definido como de los 101 monos y que podemos experimentar en la sociedad humana cuando un conocimiento surge simultáneamente en comunidades o individuos sin relación entre sí?.
En el momento en que la física moderna se comenzó a ocupar del estudio de lo muy pequeño y de lo muy grande no tardó en comprender que algunos de los principios newtonianos fundamentales estaban equivocados o eran limitados.
Como ya ha dejado patente la física cuántica, las partículas subatómicas gozan de extrañas propiedades que desafían los principios newtonianos, en algunos experimentos se comportan como ondas y en otras como objetos corpusculares. La exploración del microcosmos reveló que el universo de la vida cotidiana, aparentemente compuestos por objetos sólidos y discretos es, en realidad, una compleja red de eventos y relaciones. Desde esta nueva perspectiva, la conciencia no se limita a reflejar pasivamente el mundo material, sino que desempeña un papel activo en la creación de la misma realidad. En el macrocosmos, en lugar de hablar de objetos discretos y de espacios vacíos entre ellos, hoy en día se considera que el universo es un campo continuo de densidad variable. La materia es intercambiable con la energía y la conciencia, la cual no está limitada a las actividades que tienen lugar en el interior de nuestro cráneo y forma parte del mismo tejido del universo.
James Jeans, un famoso astrónomo dijo una vez que el universo se asemeja más a un gran pensamiento que a una gigantesca supermáquina; el universo no es el conglomerado de objetos newtonianos que imaginó Newton sino un sistema extraordinariamente complejo de fenómenos vibratorios que presenta posibilidades y propiedades inimaginables para la ciencia newtoniana, una de ellas, muy importante es la holografía.
La holografía es una técnica avanzada de fotografía, que consiste en crear imágenes tridimensionales. Para esto se utiliza un rayo láser, que graba microscópicamente una película fotosensible. Ésta, al recibir la luz desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones. Lo curioso es que la información procedente de los dos rayos, permanece plegada y distribuida por todo el holograma, y que podemos dividir el holograma en tantas partes como queramos y descubrir que, al iluminar cualquiera de los fragmentos, cada uno de ellos “despliega” una imagen tridimensional de la totalidad.
Para el físico David Bohm, el mundo que percibimos a través de los sentidos y el sistema nervioso sólo representa un pequeño fragmento de la realidad, percibimos el “orden desplegado” o “explicado”, un aspecto parcial de una matriz mayor a la que denomina “orden implicado” o “plegado”. En otras palabras, lo que nosotros percibimos como realidad es similar a la proyección de una imagen holográfica procedente de una matriz superior.
El modelo holográfico del universo nos brinda la posibilidad de comprender las relaciones existentes entre las partes y el todo. Los seres humanos, en ese universo, no somos entidades newtonianas aisladas e insignificantes, sino campos integrales que reflejan el macrocosmos y la totalidad de ese universo “implicado”. Cada ser humano tiene la posibilidad de expandir sus capacidades mucho más allá del alcance de sus sentidos y llegar a experimentar, de manera directa e inmediata, todas las facetas del universo.
Es interesante observar los paralelismos en la visión de la física y el universo de personalidades como David Bohm o Kart Pigram por ejemplo y su visión de la neurofisiología, que después de años de investigación sobre el funcionamiento del cerebro concluye que las paradojas (aparentes) que se observan sólo pueden entenderse si partimos de principios holográficos. Lo mismo ocurre con la visión de investigadores como Gregory Bateson o el biólogo Rupert Sheldrake.
Bateson ha logrado una síntesis extraordinaria entre cibernética, informática, psicología, teoría de sistemas, antropología y otros campos, demostrando que mente y naturaleza forman un todo indivisible.
Según Sheldrake, la naturaleza está gobernada por “campos morfogenéticos” que son los que guían verdaderamente el orden en la naturaleza. Estos campos no pueden ser medidos por la ciencia contemporánea por lo que cualquier esfuerzo de la ciencia actual para comprender el orden de las cosas es tan banal como el que haríamos si intentáramos comprender cómo se ha construido una catedral simplemente analizando los materiales de los que está hecha.
En resumen, todas las teorías que nos ofrecen respuestas alternativas al pensamiento newtoniano consideran que la conciencia y la inteligencia creativa no emanan de la materia, sino que constituyen atributos primarios de la misma existencia.
Estamos más o menos familiarizados con el concepto de conciencia en vigilia la conciencia racional, que no es más que un tipo especial de conciencia. Si queremos comprender el reino de lo transpersonal debemos concebir la conciencia de una forma completamente nueva, que existe fuera, independientemente de nosotros y que no se halla intrínsecamente ligada a la materia, infinita, que trasciende los limites del espacio y del tiempo.
Como no es fácil aceptar para la mente que el universo no es finito, es difícil aceptar el hecho de que la conciencia no es patrimonio exclusivo de la especie humana y que impregna la totalidad de la naturaleza, desde las formas más elementales hasta las más complejas.
Ningún intento de comprender algo sobre la conciencia puede ser serio sin tomar como referente el trabajo de Carl Gustav Jung que tras toda una vida dedicada a ello llegó a la conclusión de que el modelo freudiano del psiquismo humano era demasiado limitado y que para comprender la verdadera naturaleza del psiquismo humano debíamos ir mucho más allá del inconsciente biográfico de cada individuo.
Jung “parió” el concepto de “inconsciente colectivo”, un almacén de información sobre la historia y la cultura humana que descansa en la profundidad del psiquismo humano, de todo ser humano. La existencia de ese “almacén” explica cómo podemos acceder a información que no conocíamos de antemano, más allá del tiempo y del espacio, más allá incluso de nuestros conocimientos, más allá de las fronteras de nuestra propia existencia.
A lo largo de los años 50, en paralelo a los nuevos descubrimientos científicos de la física cuántica, se comenzó a estudiar seriamente la relación existente entre conciencia y cerebro, entre otras cosas por medio de sustancias recién descubiertas como el LSD. El estudio del chamanismo, las prácticas orientales, el misticismo, el estudio de la muerte y los moribundos, las experiencias cercanas a la muerte, la deprivación sensorial, la neurofisiología, las regresiones hipnóticas, los episodios espontáneos de crisis espiritual, y en definitiva, todas las diversas formas en las que se crean estados alterados de conciencia. Todo ello contribuyó a abrir más la exploración de las profundidades del psiquismo humano.
Estados alterados de conciencia
En la sociedad occidental se ha visto siempre el estado alterado de conciencia como un estado enfermizo, de desorden mental, cuyo estudio no puede aportarnos nada puesto que sólo el “orden” y la dimensión racional y lógica merece ser valorada. Sin embargo en todas las culturas antiguas preindustriales se tenía en gran estima a este tipo de estados y eran considerados instrumentos eficaces para conectar con realidades sagradas, y se empleaban para detectar enfermedades y para curarlas. Eran fuente de inspiración artística, acceso a la intuición, etc. Todo esto aun ocurre en sociedades indígenas donde el conocimiento de chamanes sigue manteniéndose vivo.
Todas estas técnicas y experiencias nos ofrecen información sobre un territorio profundo del psiquismo humano, que algunos tanatólogos llaman experiencias “Omega”.
Tener la oportunidad de experimentar estos estados “Omega” sin duda termina repercutiendo poderosamente sobre nuestra filosofía y visión del mundo hasta el punto de que cada vez nos resulta más difícil compartir el sistema de creencias sustentado por la cultura industrial y las creencias filosóficas de la ciencia occidental.
Cuando se estudian estos estados alterados de conciencia se observa que algunas de las manifestaciones que la psiquiatría occidental considera “patológicas” no son más que formas para el organismo de liberarse de vínculos y limitaciones traumáticas para alcanzar un funcionamiento más armónico.
De manera que, más allá de qué visión del mundo físico y fenoménico se parta, un verdadero científico no confunde la teoría con la realidad y no intenta dictaminar de antemano cómo es o no es la naturaleza o la conciencia humana. Lo mejor y más sano que puede hacer es estudiarla a través de estas manifestaciones en estados no ordinarios de conciencia.
No hace más de veinte años que se estudia la conciencia transpersonal desde un punto de vista científico riguroso. Antes de esto, estaba sólo en el dominio de parasicólogos, sacerdotes, místicos etc. La piedra fundamental la puso Jung con sus investigaciones.
Jung, al final de su vida, dijo que su obra más madura era sin duda Septem Sermones ad Mortuos (o “Siete Sermones a los Muertos”) publicada en 1916. En esta obra Jung describe cómo logró las fronteras de la conciencia cotidiana y establecer contacto con una entidad a la que llamó “Basilides”. Cuando Jung le preguntó por su origen Basílides le dijo que había vivido en Alejandría siglos atrás y fue esta entidad la que le habló del “pleroma”, concepto que permitió a Jung perfilar su “inconsciente colectivo”.
Jung tuvo a lo largo de su vida otro guía, “Filemón”. Jung atribuyó gran parte de su actividad creativa a la relación con esta entidad.
Estos hechos son poco conocidos y raramente mencionados. Pero no son raros. Encontramos que personalidades respetadas en el campo de la sociología como Abraham Maslow hablaban de cómo es imprescindible escuchar esas “voces internas” que son fácilmente sofocadas por la cultura, la educación y las expectativas sociales. Maslow dijo “no podemos alcanzar la salud sicológica a menos que aceptemos, valoremos y escuchemos a ese núcleo fundamental de nuestro psiquismo”.
William James, uno de los padres de la psicología moderna escribió:
“La mayor parte de las personas viven en un círculo muy restringido de su ser potencial. Sólo utilizan una pequeña parte de los recursos totales de su conciencia y de su alma. Es como un hombre que hubiera permanecido separado de su organismo corporal global y se hubiera acostumbrado a mover y utilizar tan sólo el dedo meñique”.
Cuando accedemos al dominio de las experiencias transpersonales desaparecen todas las limitaciones que podemos dar por sentado en la vida cotidiana. Ya no podemos seguir creyendo que estas experiencias sean fruto de nuestra imaginación. El mundo de lo transpersonal es totalmente independiente de nosotros.
En sus primeros encuentros Jung creía que era Filemon y no Jung quien hablaba, mientras que Filemon le decía que los pensamientos eran como animalillos que correteaban por el bosque y los pájaros que vuelan por el aire, y la experiencia le ayudó a comprender a Jung que “hay algo en mi que puede decir cosas que yo mismo ignoro y van más allá de mis intenciones”.
Esto nos lleva a concluir que las ideas y los pensamientos pueden ser verdaderos y estar sustentados en verdades fundamentales y que son independientes de sus portavoces. Pueden manifestarse en cualquier lugar, en denitiva, porque son comunicados desde ese almacén universal y holográfico a la humanidad o a individuos concretos que no han encontrado ese conocimiento, ni tienen caracteristicas sicológicas extraordinarias, sin embargo, lo que nos cuentan esos individuos puede ser real.
En ocasiones, el psiquismo opera más allá de la ley espacio-temporal de la causalidad, lo cual demuestra que nuestra concepción del espacio, del tiempo, y por consiguiente, de la causalidad es insuficiente. Cualquier imagen completa del mundo requiere, por lo menos de una nueva dimensión.
C. G. Jung
He leido algunas sobrecogedoras experiencias después de la muerte y experiencias de estados no ordinarios de conciencia en los libros de Elizabetz Kubler-Ross, una famosa tanatóloga que dedicó prácticamente toda su vida al estudio de la muerte y los moribundos y fue testigo y protagonista de de situaciones extraordinarias; Llegó a tener contacto con personas que ella había visto enterrar, obtener testimonios muy significativos de personas que habían vivido experiencias cercanas a la muerte y algunas de sus propias experiencias relacionadas con la expansión de su conciencia son difícilmente descritas en pocas palabras.
Abajo os dejo un extracto de una de las entrevistas a Kubler-Ross, sin duda una mujer extraordinaria como podeís leer en un libro autobiográfico “La rueda de la vida”.
El sicólogo transpersonal, Stanislav Grof, cuenta en sus libros decenas de ejemplos de experiencias Omega provocadas en estados sicodélicos o con ayuda de la Respiración Holotrópica, una técnica que desarrolló junto a su esposa, Christina.
Grof narra multitud de ejemplos de experiencias Omega obtenidas en miles de sesiones:
Experiencias de:
- identificación con otras personas (en las que la diferencia entre el tú y el yo desaparece; esta unidad dual se experimenta fácilmente con la práctica del sexo tántrico)
-identificación con otras especies, animales y vegetales, - identificación con la conciencia de la biosfera,
- identificación con la conciencia de materia inanimada (como piedras, cristales, etc), - identificación con la conciencia planetaria de Gaia, - experiencias embrionarias o fetales (las personas reviven la experiencia de su estado fetal en el útero materno, la experiencia del trauma del nacimiento), - la niñez de nuestros padres y de personas en nuestro árbol genealógico, - experiencias raciales y colectivos, - mundos mitológicos más allá del tiempo y del espacio, - contactos con espíritus animales, - contactos con guías espirituales y seres sobrehumanos, - viajes a otras realidades y universos paralelos, - viajes a realidades míticas, la experiencia del creador y la conciencia cósmica.
Realmente no sé si se puede decir que hay un límite en este tipo de experiencias de conciencia transpersonal y en la mayoria de los casos muestran con total contundencia que las personas son capaces de obtener información de territorios completamente desconocidos anteriormente para ellas, acceden a información detallada que antes desconocían y por lo tanto, la experiencia no puede ser considerada un delirio o un producto de la imaginación.
Ejemplos que narra Grof: una persona que se identifica con una ballena embaraza y tras su experiencia cuenta detalles que los expertos en biología marina puede certificar como ciertos respecto a la forma en qué paren las ballenas. Otra persona que se identifica con su madre cuando esta era niña y describe un suceso que desconoce por completo y que su madre recuerda perfectamente y verifica que vivió con el mismo lujo de detalles, etc etc.
Un emocionante ejemplo es la experiencia que narra Elizabeth Kubler Ross en su libro “La rueda de la vida” guiada por el investigador Robert Monroe empleando una técnica de estimulación cerebral:
“¿Adónde? ¿Adónde fui? Eso es lo que me pregunta todo el mundo. Aunque mi cuerpo estaba inmóvil, mi cerebro me llevó a otra dimensión de la existencia, a otro universo. La parte física del ser ya no tiene nada que hacer allí. Como el espíritu que abandona el cuerpo después de la muerte, como la mariposa que sale de su capullo, mi conciencia estaba constituida por energía psíquica, no por mi cuerpo físico.” “Durante las horas que duró esto, observé que cada vez que acababa una muerte comenzaba otra enseguida. Mil veces. Lo entendí claramente, Estaba reviviendo la agonía de todas los pacientes a los que había atendido hasta ese momento, reexperimentando su angustia, la tristeza, el duelo, la sangre, las lágrimas (…)
“Si alguien había muerto de cáncer, yo sentía ese terrible dolor, si había sufrido un infarto, padecía esos mismos efectos. Se me concedieron tres respiros. La primera vez pedí el hombro de un hombre para apoyar la cabeza. Pero al instante en que expresé esa necesidad una ronca voz masculina respondió: -¡no se te concede!. Esa negativa expresada en tono tan firme, decidido, sin emoción, no me dio tiempo a hacer otra pregunta (…). Entonces pregunté: - ¿Puedo coger la mano de alguien? (…) - ¡ no se te concede!
Esa era la lección. Tenía que experimentar todo el horror de mil muertes para reafirmar la dicha que vino después. (..). Repentinamente, pasar por esa terrible prueba se convirtió en una cuestión de fe, como ocurre con la vida misma. (…) Fe en mi misma, fe en que sería capaz de soportar cualquier cosa que Dios me enviara, que por doloroso y angustioso que fuera, yo seria capaz de pasar por ello. Tuve la pasmosa sensación de que alguien estaba esperando que dijera algo, que dijera que “SI” a eso. (…) -¡¡Sí!! Grité, ¡sí! Al instante todo se quedó inmóvil y todo el dolor, toda la angustia , desaparecieron. (..)
Acostada de espaldas me relajé, inspire de nuevo, y entonces comencé a notar cosas peculiares. Lo primero que observé fue que mi abdomen, muy bien delineado pero independiente de los músculos, empezaba a vibrar a una velocidad vertiginosa, lo que me indujo a exclamar: “¡esto no puede ser!”. Pero era, y cuanto más observaba mi cuerpo echado en la cama, más me sorprendía. Cualquier parte del cuerpo que me mirara empezaba a vibrar a esa misma y fantástica velocidad. Las vibraciones lo descomponían todo hasta su estructura más básica, de modo que al mirar cada parte, mis ojos se deleitaban contemplando los miles de millones de moléculas danzantes. En ese momento comprendí que había salido de mi cuerpo físico y estaba convertida en energía. De pronto vi ante mí muchísimas flores de loto de una belleza increíble. Esas flores se fueron abriendo lentamente, sus colores cada vez más vivos y preciosos, convirtiéndose poco a poco en una sola y enrome flor. Detrás de la flor vi una luz cuya claridad superaba cualquier otra claridad, y que era totalmente etérea; era la misma luz que todos mis pacientes decían haber visto.
Sabia que tenia que pasar por esa flor y fundirme con la luz; esa luz maravillosa me atraía con una fuerza magnética, produciéndome la sensación de que mi fusión con ella seria el fin de un viaje largo y difícil. Sin ninguna prisa y gracias a mi curiosidad, me solacé en la paz, belleza y serenidad del mundo vibrante. Lo sorprendente es que todavía tenia consciencia de estar en la Casa del Búho, lejos de toda comunicación con otros seres humanos, y todo aquello donde se posaban mis ojos vibraba, las paredes, el techo de la habitación, las ventanas, los árboles del exterior. Mi visión se expandió, abarcando kilómetros, permitiéndome verlo todo, desde un tallo de hierba a una puerta de madera, en su estructura molecular natural, en sus vibraciones, con inmensa reverencia y respeto observaba que todo tiene vida, divinidad. Mientras tanto continuaba avanzando por la flor en dirección a la luz. Finalmente me fusione con ella, me hice una con el calor y el amor. Un millón de orgasmos eternos no bastan para describir la sensación de amor, de bienestar y cariñosa acogida que experimenté. Entontes oí dos voces. La primera fue la mía que dijo “soy aceptable para ÉL”. La segunda voz, que venía de otra parte y que para mi fue un misterio, dijo “Shanti Nilaya”.
Más tarde Kubler-Ross sabría que “Shanti Nilaya” significa “conciencia cósmica” en sánscrito, un idioma que ella desconocía por completo.
Esa aceptación de Elizabeth le sería necesaria al final de su vida, cuando un ataque de apoplejia y una tetraplegia la obligaron a vivir los últimos años de su vida en un estado muy dificil de asumir para ella, que se había pasado la vida ayudando a los demás. Sin duda su experiencia era “personal” e intransferible.
Muchas más páginas, referencias y reflexiones se requerían para intentar abordar convenientemente la pregunta de qué es la conciencia y cómo las manifestaciones de la conciencia transpersonal, las manifestaciones de la conciencia no ordinaria, nos enseñan un universo muy distinto al que concibe la ciencia defensora del universo newtoniano; nos enseñan algo sobre lo que somos en realidad, muy distinto a lo que nos explica la ciencia materialista; nos muestra que la muerte no es el final de la existencia, sólo del cuerpo físico; nos muestra que la vida no es tal y como la perciben limitadamente nuestros sentidos…
Stanislav Grof tiene una opinión sobre la conciencia con la que me siento muy identificada.
“Estoy plenamente convencido de que la conciencia es algo más que un mero producto accidental de los procesos neurofisiológicos y bioquímicos que tienen lugar en el cerebro humano. En mi opinión, la conciencia y el psiquismo humanos son reflejos y expresiones de una inteligencia cósmica que impregna la totalidad de universo y la existencia entera. No sólo somos animales altamente evolucionados que disponemos de computadores biológicos alojados en el interior del cráneo sino que también somos campos de conciencia ilimitados que trascendemos el tiempo, el espacio, la materia y la causalidad lineal”.
Pero en cualquier caso, la dimensión infinita de la conciencia no gusta de definiciones que la encorseten y la empequeñezcan.
Parece más que el camino para comprender qué es, está en la experimentación con nuestra propia conciencia, en no limitarla en modo alguno sino, al contrario, ampliarla hasta el infinito con cada pensamiento, cada acción y cada emoción de nuestro ser.